Ponerse un traje de oso para defraudar más de 141.000 dólares a un seguro de coche parecía creíble. Hasta que dejó de serlo
Hay historias que parecen escritas para no ser creídas. Todo empieza con un coche de lujo, un supuesto ataque de oso en mitad de California y unas imágenes que, en teoría, deberían demostrarlo todo. El relato encaja en apariencia, daños en el interior del vehículo, marcas de garras, un animal que habría entrado y destrozado…

