En la década de los años 50, caracterizada por avances tecnológicos y la carrera espacial, surgieron vehículos innovadores como el General Motors Firebird I, el Zündapp Janus y la BMW Isetta. En medio de este escenario se dio a conocer el Golden Sahara II, un automóvil verdaderamente adelantado a su tiempo. Destacaba por su asistencia en la conducción y su avanzada conectividad para aquel entonces, siendo considerado como un precursor de los modernos coches inteligentes.
George Barris, reconocido por ser el creador del famoso Batmóvil, tuvo la idea peculiar de transformar su Lincoln Capri, dañado en un accidente, en el Golden Sahara. La inversión de 5.000 dólares en este proyecto, en una época en la que un lujoso Cadillac Eldorado costaba 7.750 dólares, fue toda una apuesta. El resultado fue un automóvil ultramoderno con un diseño único y extravagante.
El equipamiento del Golden Sahara II era sorprendente para su época, destacando detalles como paneles de acero moldeados a mano, faros verticales, aletas integradas, asientos tipo salón con muebles bar y una cúpula de burbuja desmontable en el techo. Sin embargo, lo más llamativo era su pintura bicolor en oro de 24 quilates, obtenida con escamas de pescado que le daban un brillo nacarado, aunque con un peculiar detalle: su olor a pescado.
En su segunda versión, el Golden Sahara II contó con la colaboración de Goodyear, quienes añadieron neumáticos translúcidos y luminosos en lugar de los convencionales de banda blanca. Además, se realizaron modificaciones en el diseño exterior e interior del vehículo, incluyendo tecnología futurista como un televisor, grabadora y nevera. El costo total de esta creación superaba los 75.000 dólares de la época.
Bajo el capó, la electrónica de Jim Rote marcó la diferencia al implementar un joystick central, control por voz, sensores de proximidad y frenado autónomo. Este avanzado sistema, junto con su innovador diseño, convirtió al Golden Sahara II en un verdadero hito en la industria automotriz.
Tras su participación en ferias y programas de televisión en la década de los años 60, el Golden Sahara II cayó en el olvido durante más de medio siglo. Sin embargo, resurgió restaurado en el Salón de Ginebra de 2019 gracias a Goodyear, demostrando una vez más su importancia en la historia de los vehículos autónomos, junto con su distintivo aroma a pescado.
Fuente: www.xataka.com
Descubre más desde Noticias breves
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Comentarios de Facebook