El director del COE destacó las particularidades del país, que por su condición insular y la existencia de fallas sísmicas, podría enfrentar dificultades para recibir ayuda externa de manera inmediata. Aunque reconoció que ningún país puede afirmar que está completamente preparado para un colapso total, afirmó que la República Dominicana ha avanzado en la organización y fortalecimiento de sus capacidades de respuesta.
En el simulacro del año pasado, cerca de tres millones de personas participaron, y se incorporaron más de 600 empresas a procesos de certificación relacionados con seguridad y ocupación. Olivares agregó que durante el ejercicio se activarán distintos mecanismos de alerta, incluyendo sirenas y altavoces, así como el sistema Cell Broadcast, que enviará notificaciones directamente a los teléfonos móviles.
El COE ha invitado a diversas instituciones públicas, empresas privadas, centros educativos y comunidades a participar en este simulacro. La intención es que el país practique cómo actuar antes, durante y después de un terremoto. «Prepararnos no es responsabilidad exclusiva del COE ni de los organismos de respuesta», subrayó Olivares, señalando que la prevención es una responsabilidad compartida.
El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, destacó la importancia de la participación del sector privado, indicando que se han realizado coordinaciones con organizaciones empresariales para asegurar su involucramiento. «Los trabajadores, los ejecutivos, los empleados, todos debemos estar preparados para ser parte del simulacro», afirmó.
Andrés Bautista, ministro de la Presidencia, resaltó que este simulacro representa una continuación de los ejercicios realizados en años anteriores, con la intención de ampliar su alcance. Explicó que se ha trabajado con el sector empresarial para asegurar que el ejercicio incluya todos los espacios donde haya personas, enfatizando que la preparación debe llevarse a cabo antes de una emergencia.
El Ministerio de Educación también participa en la coordinación del simulacro, destacando la importancia de preparar a las escuelas y comunidades educativas. Las orientaciones para el ejercicio se han transmitido a nivel nacional para garantizar que la participación no se limite a edificios gubernamentales o empresas.
Leonardo Reyes Madera, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), explicó que se han realizado trabajos preventivos para identificar vulnerabilidades en las construcciones. Hasta ahora, se han inspeccionado 1,089 edificios en una de las zonas evaluadas, y la institución ha abierto sus servicios de evaluación al sector privado y a individuos que soliciten inspecciones sin costo.
La finalidad de estas inspecciones es identificar posibles debilidades en las edificaciones y determinar si requieren estudios estructurales más profundos, ofreciendo a los propietarios la opción de recurrir a profesionales especializados para realizar las evaluaciones necesarias.
Fuente: www.diariolibre.com
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