La Contraloría General de la República detectó una diferencia de 1,292.2 millones de pesos entre los bienes comprados por el Sistema 9-1-1 y los registrados en su sistema de activos fijos. La última auditoría señala que el SIAB reportó adiciones por 375.9 millones, mientras la ejecución presupuestaria consignó 1,668 millones.
La entidad reconoció de forma indirecta la diferencia y dijo que ya entregó un reporte comparativo con las causas identificadas, además de que realiza reparos junto con la Dirección General de Contabilidad Gubernamental. Los auditores también encontraron en Villa Altagracia equipos oxidados y desarmados mezclados con bienes nuevos.
Según el informe, algunos bienes no pudieron verificarse porque se habían movido sin formulario de traslado. De una muestra de 669 bienes, 59 no tenían etiqueta ni código oficial, y 13 de 73 vehículos no estaban rotulados. La institución afirmó que esas unidades se usan en labores de seguridad pública e inteligencia.
La auditoría además observó diferencias en el inventario de materiales y suministros, así como compras ejecutadas fuera del plan anual. El documento indica que el Sistema 9-1-1 no elabora estados financieros y que solo prepara un balance general mensual para el portal de transparencia.
Fuente: Política
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