Nueva York, Estados Unidos.- El 9 de agosto, el 44.º Desfile Nacional Dominicano se celebró en Manhattan, pero al finalizar el evento, una serie de disturbios se desataron en Dyckman Street, donde miles de jóvenes se congregaron tras convocatorias anónimas en plataformas como TikTok e Instagram.
Estos encuentros, conocidos como «teen takeover», suelen organizarse de manera informal, y pueden resultar en peleas, vandalismo y enfrentamientos con las autoridades cuando el número de participantes supera la capacidad del lugar.
Los incidentes no solo afectaron a la comunidad dominicana, sino que también impactaron negativamente a comercios locales, obligándolos a cerrar temporalmente.
Según reportes, el caos generado por la multitud desbordó la capacidad policial y dificultó la circulación en las calles cercanas.
Funcionarios locales afirmaron que el desfile en sí se desarrolló sin mayores problemas, señalando que los disturbios comenzaron después de que los asistentes se trasladaron a Dyckman.
La concejal Carmen De La Rosa estimó que los daños materiales, junto a las pérdidas económicas por el cierre de negocios, podrían sumar cientos de miles de dólares.
Además, la jornada estuvo marcada por la muerte de Steven Bodnar, de 23 años, quien fue apuñalado en medio de una discusión en la zona. Otro par de personas resultaron heridas en el incidente, según informes.
Pese a que los comerciantes aún evaluaban las pérdidas del primer domingo, se lanzó una nueva convocatoria para el 16 de agosto, titulada “Dominican Dyckman Takeover Pt. 3”.
Esta invitación pedía a los asistentes llevar altavoces y banderas dominicanas, y aunque no incitaba a la violencia, contenía frases interpretadas como un llamado a permanecer en el lugar hasta que las autoridades intervinieran.
Las autoridades respondieron con un amplio operativo policial, desplegando cerca de 700 agentes del NYPD en Dyckman Street y restringiendo el tránsito peatonal y vehicular.
Aunque la presencia policial evitó nuevos disturbios, los comerciantes informaron que las ventas se vieron drásticamente afectadas.
Sandra Jaquez, presidenta de la Asociación de Restaurantes y Bares Hispanos de Nueva York, destacó el impacto negativo en los comercios, afirmando que «las ventas estuvieron por el piso» a raíz de los disturbios.
Jaquez también lamentó que los incidentes hayan empañado un evento que debería representar el orgullo de la comunidad dominicana.
Por su parte, Mirtha Carrillo, residente de Inwood, enfatizó que los hechos no deben estigmatizar a toda la comunidad dominicana.
«Eso no define a los dominicanos», dijo, apoyando el despliegue policial a pesar de las restricciones que generó en la comunidad.
Este tipo de eventos no son nuevos en Estados Unidos. En años recientes, «teen takeovers» han afectado lugares como Milwaukee, Washington D.C., y Chicago.
En agosto de 2023, un incidente similar en Union Square resultó en varios daños y múltiples arrestos, reflejando una tendencia preocupante en espacios públicos.
La situación en Dyckman subraya la necesidad de un enfoque más efectivo para manejar concentraciones masivas y garantizar la seguridad tanto de los asistentes como de los negocios locales.
Las autoridades continúan monitoreando la situación mientras se preparan para posibles futuros eventos.
Fuente: www.diariolibre.com
Descubre más desde Noticias Breves
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comentarios de Facebook