EE.UU. activa red de sensores antidrón para proteger campos petrolíferos en Oriente Medio

EE.UU. activa red de sensores antidrón para proteger campos petrolíferos en Oriente Medio EE.UU. activa red de sensores antidrón para proteger campos petrolíferos en Oriente Medio

Washington, Estados Unidos.- El Pentágono y la industria energética han formalizado la creación de una red de sensores antidrón para proteger infraestructuras críticas en Oriente Medio. Este sistema, que integrará sensores, hardware y software de análisis, tiene como objetivo detectar y rastrear drones potencialmente hostiles en tiempo real.

Aunque el anuncio no especifica la geografía exacta ni el contratista principal, se reconoce la creciente amenaza de ataques con drones contra instalaciones petroleras en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Yemen. En los últimos cinco años, estos ataques han aumentado, causando interrupciones significativas en la producción y exportación de crudo.

Las instalaciones como refinerías, ductos de gas y tanques de almacenamiento son vulnerables por su naturaleza fija y, a menudo, remota. Un dron comercial cargado con explosivos puede provocar incendios y daños en sistemas de control, interrumpiendo la producción por días o semanas. Además, el uso de enjambres de drones, una táctica que han adoptado actores no estatales, puede saturar las capacidades de defensa convencionales.

Un ataque notable ocurrió en septiembre de 2019, cuando un grupo de drones y misiles atacó las instalaciones de Abqaiq y Khurais de Aramco, afectando temporalmente el 5% de la producción mundial de petróleo. Desde entonces, se han buscado soluciones de detección y neutralización adecuadas.

Los sistemas de detección de drones utilizan diversas tecnologías. Los radares de baja altitud detectan objetos pequeños, mientras que los sensores de radiofrecuencia (RF) captan las emisiones de drones controlados de forma remota. Las cámaras de largo alcance con inteligencia artificial (IA) ayudan a clasificar los objetos y distinguir drones de otras aves o elementos voladores. Además, algunos sistemas incorporan análisis acústico para identificar el sonido de motores de drones eléctricos.

La integración de datos de múltiples sensores en un sistema de gestión centralizado es esencial, ya que permite alertas en tiempo real y, en sistemas avanzados, la activación de respuestas automatizadas como el jamming de señal o redes de captura.

Este contrato implica que la red cubrirá un área significativa de «campos petrolíferos y de gas en Oriente Medio», lo que podría abarcar miles de kilómetros cuadrados, y que trabajará en coordinación con las fuerzas militares y compañías energéticas en la región.

La infraestructura que se protegerá es crucial, ya que representa entre el 20% y el 25% del suministro global de petróleo. Cualquier interrupción en estas instalaciones podría llevar a cambios inmediatos en los precios del crudo en los mercados internacionales. La creación de esta red de protección antidrón subraya la evaluación de que la amenaza de ataques con drones es una preocupación estructural y no solo episódica.

La evolución tecnológica ha permitido que los drones sean más accesibles y sofisticados. La misma IA utilizada en otros campos, como la salud y la educación, también se aplica en la detección y respuesta a drones. Esto ha llevado a un desarrollo de sistemas con mayor autonomía, dado que la velocidad de detección y clasificación de amenazas supera las capacidades humanas.

Sin embargo, neutralizar un dron una vez detectado es un desafío complejo. La respuesta depende del tipo de dron y del entorno. En áreas rurales, se pueden usar sistemas de jamming de señal para interrumpir el enlace entre el operador y el dron. Pero en zonas cercanas a infraestructuras civiles, el jamming podría interferir con comunicaciones legítimas. Las redes de captura son efectivas contra drones lentos, pero menos contra drones más rápidos. Los sistemas cinéticos, aunque efectivos, son costosos de emplear contra drones de bajo costo, lo que genera una asimetría económica que los actores no estatales pueden aprovechar.

La implementación de esta red de sensores es solo el primer paso para desarrollar una arquitectura de respuesta más amplia, que también incluirá sistemas de neutralización. Esto es crítico en un entorno donde coexisten infraestructuras civiles y activos militares.

Cada vez más, el control sobre la tecnología y la infraestructura de defensa se convierte en un asunto de interdependencia geopolítica y económica, especialmente en regiones sensibles como Oriente Medio.

Fuente: wwwhatsnew.com

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