Drones kamikaze, misiles de crucero y bombarderos furtivos formaron parte de la ofensiva iniciada el 28 de febrero de 2026 contra objetivos militares iraníes
Estados Unidos empleó una combinación de drones de ataque, misiles de crucero y aeronaves furtivas en los recientes ataques coordinados con Israel contra instalaciones militares en Irán.
La operación, iniciada el 28 de febrero de 2026, tuvo como objetivo infraestructuras de misiles, centros de mando y sistemas de defensa aérea en territorio iraní.
Aunque en redes sociales circularon versiones que afirmaban que Washington estaba “probando armas nuevas en Israel”, informes técnicos y fuentes oficiales indican que los sistemas estadounidenses fueron utilizados contra Irán.
Los ataques contra Israel provinieron de la respuesta militar iraní posterior.

Drones kamikaze LUCAS
Uno de los sistemas destacados fue el dron kamikaze LUCAS (Low-cost Unmanned Combat Attack System), un vehículo aéreo no tripulado de bajo costo diseñado para ataques unidireccionales.
Puede ser lanzado desde buques, catapultas o plataformas móviles y transporta una carga explosiva ligera.
Tiene un alcance de varios cientos de kilómetros y velocidad moderada, lo que facilita su uso en ataques masivos para saturar defensas aéreas enemigas.
Según reportes militares, este sistema fue utilizado operativamente en los ataques recientes contra Irán, con lanzamientos desde embarcaciones de la Armada estadounidense en la región.
Misiles de crucero Tomahawk
Otra de las armas empleadas fueron los misiles de crucero Tomahawk, disparados desde destructores de la Marina estadounidense.
En esta ofensiva se mencionaron versiones asociadas a la variante Block Va, con un alcance estimado entre 1,000 y 1,500 kilómetros y capacidad para transportar ojivas de varios cientos de kilogramos.
Su sistema de navegación combina GPS, guía inercial y sensores avanzados que permiten alta precisión contra objetivos navales o terrestres.
Los ataques estuvieron dirigidos contra centros de mando, instalaciones de misiles y sistemas de defensa aérea iraníes.
Bombarderos B-2 y bombas antibúnker
Estados Unidos también desplegó bombarderos furtivos B-2 Spirit, diseñados para penetrar sistemas de defensa aérea avanzados.
Estas aeronaves transportaron bombas guiadas de aproximadamente 2,000 libras destinadas a destruir instalaciones militares.
En operaciones previas se ha empleado la bomba antibúnker GBU-57 Massive Ordnance Penetrator, capaz de penetrar a gran profundidad antes de detonar.
El uso de estos bombarderos indica la intención de atacar infraestructuras altamente protegidas, como complejos subterráneos o centros estratégicos.
Cazas furtivos y municiones inteligentes
La ofensiva contó con el apoyo de cazas furtivos F-22 Raptor y otros aviones de combate desplegados en la región.
Estas aeronaves pueden emplear municiones guiadas de precisión como la Joint Direct Attack Munition (JDAM). Su función incluyó cobertura aérea, escolta y ataques de alta exactitud contra objetivos estratégicos.
La respuesta iraní
Tras los ataques en su territorio, Irán respondió con misiles balísticos y drones kamikaze Shahed-136 contra Israel y bases militares estadounidenses en la región.
Los Shahed-136 son drones de largo alcance diseñados para impactar directamente el objetivo con una carga explosiva significativa.
Estos sistemas han sido utilizados para saturar defensas aéreas y atacar infraestructuras estratégicas.
Israel activó sus sistemas de defensa aérea, incluidos los interceptores del Iron Dome, para neutralizar parte de los misiles y drones lanzados durante la represalia iraní.
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