Dos décadas después de que Miranda Priestly aterrorizara las oficinas de Runway, el director David Frankel ha logrado reunir al reparto original para una secuela que ya es un fenómeno de masas. Con una recaudación de 233 millones de dólares en apenas dos semanas, Frankel ha pasado del «nunca más» a considerar seriamente el futuro de la franquicia, dejando abierta la posibilidad de completar una trilogía cinematográfica.
El regreso de la banda y la redención en Milán
La película vuelve a contar con el icónico trío formado por Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt, a quienes se une un reparto renovado con nombres como Lucy Liu y Kenneth Branagh. Según Frankel, la dinámica en el set fue distinta a la de 2006; mientras que en la primera entrega Streep mantuvo las distancias para permanecer en su personaje, esta vez disfrutó de la complicidad con sus compañeras. «Son como hijas perdidas hace mucho tiempo», confiesa el director sobre la relación actual entre las actrices.
Uno de los puntos álgidos de esta secuela es el viaje a Milán, donde la trama alcanza su clímax dramático. Frankel destaca una escena inspirada en La última cena de Da Vinci, donde Miranda muestra una vulnerabilidad inédita al cuestionar su propio legado frente a Andy. «Ya no es solo la reina de hielo; es una mujer preguntándose si todo el sacrificio valió la pena», explica el cineasta. La puerta queda abierta para nuevas historias mientras el público siga pidiendo más de este universo de alta costura.
Fuente: www.mundiario.com
Descubre más desde Noticias breves
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Comentarios de Facebook