Santo Domingo, República Dominicana.
El sector construcción en la República Dominicana ha experimentado un notable crecimiento durante 2026, según el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central. Este auge, que se ha traducido en un incremento interanual del 14.9% en junio, se ve impulsado por la inversión privada y condiciones financieras más favorables, lo que refuerza la economía del país.
Los datos del IMAE indican que en marzo de 2026 se registró un aumento del 5.1% en la actividad económica general, siendo la construcción uno de los principales motores de este crecimiento. En enero, el sector ya mostraba un crecimiento del 7.6%, y el incremento de 14.9% en junio representa casi el 30% del aumento total del IMAE.
El Banco Central identifica dos factores fundamentales detrás de este dinamismo. Primero, el aumento en la inversión privada en proyectos residenciales, comerciales y turísticos. Más del 75% de las licencias de construcción emitidas en el primer trimestre de 2026 correspondieron a proyectos habitacionales, con una inversión que supera los RD$154,000 millones. Zonas turísticas como La Altagracia y Punta Cana están liderando este crecimiento.
En segundo lugar, la disminución de las tasas de interés activas ha facilitado el acceso al financiamiento. Este entorno ha permitido un crecimiento del 22.6% en el crédito destinado a la construcción, lo que equivale a más de RD$34,000 millones adicionales. Esto ha sido un factor esencial para el desarrollo del sector.
A pesar de estos resultados positivos, surgen interrogantes sobre la sostenibilidad de este crecimiento. Si bien el auge ha generado más de 114,000 empleos directos en el primer trimestre de 2026 y se prevé que el PIB cierre el año con un aumento del 5.0%, la dependencia de un solo sector puede ser riesgosa.
La estabilidad del crecimiento actual requiere una vigilancia constante sobre los precios inmobiliarios y el nivel de endeudamiento para evitar distorsiones en el mercado. La salud a largo plazo del sector construcción dependerá de un crecimiento equilibrado, respaldado por una demanda real y sostenible, y no simplemente por un exceso de liquidez temporal.
En resumen, el IMAE de 2026 refleja un panorama optimista para la República Dominicana, donde el sector construcción no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también genera empleo. Sin embargo, el desafío para las autoridades y el sector privado radica en asegurar que este crecimiento no sea efímero, sino el fundamento para un desarrollo económico diversificado y duradero.
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