Tucson, Estados Unidos.- Errores en formularios migratorios o infracciones de tráfico antiguas han llevado a jóvenes beneficiarios del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) a enfrentar procesos de deportación, a pesar de haber cumplido con las leyes migratorias estadounidenses.
Roberto Navarro Valenzuela, un inmigrante mexicano de 24 años y estudiante de mecánica espacial en la Universidad de Arizona, relata su situación angustiante. «Tengo mucho temor, no sé qué va a pasar con mi futuro, yo he cumplido con la ley, con todo lo que me pidieron y sin embargo ahora estoy en peligro de que me deporten y me envíen de regreso a un país que dejé junto con mis padres cuando tenía 18 meses de nacido», expresó.
En mayo pasado, Navarro Valenzuela recibió la noticia de que su solicitud para regularizar su situación migratoria a través de su matrimonio con una ciudadana estadounidense había sido rechazada. Además, su solicitud de DACA, presentada en 2021, se encuentra en un «limbo» legal tras una orden de una corte federal que detuvo el procesamiento de nuevas solicitudes.
«Yo traté de seguir la ley, yo me casé por amor con mi esposa, llenamos los formularios con la esperanza de terminar con esta pesadilla y seguir con nuestras vidas», agregó el joven, quien también ha enfrentado desafíos personales significativos, como la muerte de su hermana menor, de quien fue donante de médula ósea. «Me da miedo, ahorita no tengo ninguna protección», lamentó.
Una firma incorrecta en el formulario de cambio de estatus migratorio es la razón por la cual su solicitud fue rechazada. Navarro Valenzuela tiene una audiencia programada para septiembre, pero deberá empezar de nuevo el proceso, lo que no detiene la orden de deportación que pesa sobre él.
Myndy Valencia Sánchez, otra beneficiaria del DACA, enfrenta una situación similar. A sus 29 años, llegó a Estados Unidos a los siete. Recientemente, recibió una notificación de que su caso está en proceso de deportación debido a una infracción de tráfico cometida hace más de 15 años. «Desde entonces no tengo ninguna infracción, con el DACA obtuve mi licencia, mi récord de manejo está limpio, no he cometido ningún crimen y sin embargo ahora me quieren deportar», señaló.
Valencia Sánchez expresó su angustia al pensar en regresar a un país que no conoce. «Hemos cumplido con la ley. Cuando nos dieron la oportunidad de DACA, cumplimos con todos los requisitos, con los chequeos de antecedentes penales, de escuela, de trabajo, pagamos impuestos, llenamos formularios, pero aun así no es suficiente», comentó.
El abogado de inmigración Maurice Goldman destacó que estos casos reflejan un «cinismo» en la administración actual. «Es ridículo las razones que están utilizando para poner a una persona en proceso de deportación; es increíble lo que estamos viendo en las cortes», opinó.
Desde el inicio del segundo mandato del expresidente Donald Trump, hasta el 12 de mayo, se registraron 85 deportaciones de beneficiarios de DACA sin antecedentes criminales, según datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Otros 658 beneficiarios están bajo custodia. Sin embargo, las cifras varían y se hace difícil determinar el alcance real de la situación.
Organizaciones como el American Immigration Council han reportado un aumento en los arrestos y deportaciones de personas con DACA, a pesar de que muchas de ellas cumplen con los requisitos del programa.
La vulnerabilidad de los beneficiarios de DACA ante errores administrativos y situaciones pasadas genera una creciente preocupación sobre su futuro en Estados Unidos.
Fuente: www.diariolibre.com
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