En el marco del Mes de la Concientización sobre la Enfermedad de Parkinson, la neuróloga Kirsys del Giudice, especialista en trastornos del movimiento del Hospital Metropolitano de la provincia Santiago (HOMS), resaltó la importancia de la detección temprana de esta condición, así como los avances en su diagnóstico y tratamiento.
De acuerdo con una nota de prensa, la especialista explicó que el Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta las neuronas encargadas de producir dopamina, sustancia clave para el control del movimiento y el estado de ánimo.
Asimismo, detalló que su disminución provoca síntomas como temblores, rigidez, lentitud y alteraciones del equilibrio, además de impactar el sueño, la cognición, el olfato y la función intestinal.
Síntomas que pueden pasar desapercibidos
Del Giudice advirtió que los signos iniciales suelen pasar desapercibidos, entre ellos la pérdida del olfato, el estreñimiento y otros trastornos del sueño, como hablar o moverse mientras se duerme.
También mencionó cambios en la escritura, voz más baja, lentitud al caminar y menor expresión facial. “Al ser manifestaciones sutiles, muchas veces se atribuyen al estrés o al envejecimiento, retrasando el diagnóstico”, indica el comunicado.
La experta señaló que el Parkinson responde a una combinación de factores genéticos y ambientales. Aunque la mayoría de los casos no es hereditaria, cerca de un 13 % tiene un componente genético identificado.
«En cuanto a la etnia, las diferencias observadas suelen estar relacionadas con el acceso a servicios de salud. Actualmente se considera una enfermedad multifactorial, más que una condición determinada por una sola causa», señala.
En cuanto al diagnóstico, precisó que sigue siendo principalmente clínico, basado en la historia del paciente y el examen neurológico, aunque investigaciones con biomarcadores como la alfa-sinucleína aún no forman parte de la práctica habitual
En el ámbito de la investigación, ya se trabaja en detectar la enfermedad en fases premotoras. La inteligencia artificial comienza a complementar este proceso mediante el análisis de patrones en datos clínicos.
Aún sin cura
Kirsys del Giudice, precisó que no existe una cura definitiva, pero sí tratamientos que permiten controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. La levodopa continúa siendo el medicamento más eficaz para los síntomas motores, mientras que en casos específicos se utiliza la estimulación cerebral profunda, una terapia también disponible en el país.
La neuróloga destacó que el abordaje debe ser multidisciplinario e incluir medicamentos, rehabilitación y acompañamiento integral. Asimismo, subrayó que los avances tecnológicos y el uso de inteligencia artificial están facilitando un seguimiento más preciso de los pacientes, permitiendo ajustes oportunos en los tratamientos.
Finalmente, indicó que las investigaciones actuales apuntan hacia un diagnóstico más temprano y personalizado, impulsando una medicina de precisión que podría transformar el manejo de esta enfermedad en el futuro.
Fuente: www.diariolibre.com
Descubre más desde Noticias breves
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Comentarios de Facebook