Santo Domingo, República Dominicana.- El 23 de octubre de 1955, el Estadio Trujillo fue inaugurado en un evento que transformaría el béisbol en la República Dominicana. Este nuevo estadio, que pronto será reemplazado por un moderno Estadio Quisqueya, ha dejado un legado de recuerdos imborrables, incluyendo el emblemático jonrón 411.
Durante la inauguración, el doctor Joaquín Balaguer, quien era el secretario de Estado de Educación en ese momento, destacó la importancia de esta obra, señalando que representaba “uno de los tantos milagros de la epopeya que Trujillo ha esculpido con su genio de estadista”. Balaguer subrayó que el estadio no solo era una impresionante construcción, sino también un símbolo de un nuevo horizonte educativo para la juventud dominicana.
Balaguer enfatizó que la inauguración del estadio significaba que “ya la juventud no puede volver a pensar en el cantón”, refiriéndose a la violencia y conflictos civiles que habían marcado la historia del país. Según él, el deporte debía ser un camino hacia la educación física, que fomenta la idea de orden y disciplina en la vida.
El discurso también abordó la dualidad entre “la inteligencia y la fuerza”, destacando que el estadio sería un lugar donde la juventud podría aprender valiosas lecciones para el futuro. “Este Estadio, maravilla de su género no sólo en las Antillas sino también en el mundo”, dijo Balaguer, instando a las nuevas generaciones a aprovechar las oportunidades que brindaba esta instalación.
A lo largo de los años, el Estadio Quisqueya ha sido testigo de momentos memorables en la historia del béisbol dominicano. En 1956, Juan Marichal debutó en la Primera Serie Mundial de Béisbol Juvenil en México, logrando una victoria notable. Más tarde, en 1972, Felipe Alou alcanzó el jonrón número 200 de su carrera jugando para los Yanquis de Nueva York.
Además, el estadio fue escenario de un maratónico partido en 1974 entre los Cardenales de San Luis y los Mets de Nueva York, que se extendió a 25 entradas, destacando la emoción y la pasión que el béisbol genera en el país.
En 2006, José García se convirtió en el dominicano número 446 en debutar en las Grandes Ligas, marcando otro hito en la rica historia del béisbol en la República Dominicana.
La historia del Estadio Quisqueya, que está a punto de concluir un capítulo significativo, continúa siendo un testimonio de la evolución y la pasión por el béisbol en el país, dejando un legado que perdurará en la memoria colectiva.
Fuente: www.diariolibre.com
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