Santo Domingo, República Dominicana.- La temporada 1955-56 de la Liga Dominicana de Béisbol Profesional (Lidom) se destacó como un evento significativo en la historia del béisbol dominicano, al ser la primera en celebrarse en el Estadio Trujillo y también la primera que utilizó luces para los partidos. Esta temporada reunió a una constelación de jugadores importados que dejaron una huella imborrable en la competencia.
Bill Mazeroski, de las Águilas Cibaeñas, se convirtió en el líder en juegos jugados con 56 y en dobles con 13, empatando en este último rubro con Alonzo Perry, del Licey. Willie «El Loquito» Kirkland, de los Leones del Escogido, fue el máximo jonronero al conectar 9 cuadrangulares, mientras que Bob Wilson, del Licey, lideró el bateo con un promedio de .333, fruto de 69 hits en 207 turnos.
Además, Charles Neal, también del Escogido, estableció una marca vigente en la liga al registrar 11 triples. En el montículo, Arthur Murray, de las Águilas Cibaeñas, lideró la efectividad con 0.58, permitiendo solamente 4 carreras limpias en 62 innings de trabajo.
Los líderes en juegos ganados fueron George «Garabato» Sackie, del Escogido, y Guayubín Olivo, del Licey, ambos con un récord de 8-3. Fred Waters, de las Águilas Cibaeñas, dominó en varias categorías, incluyendo juegos completos (13), bateadores enfrentados (586), y carreras permitidas (50), entre otros.
La temporada 1955-56 no solo fue un evento deportivo, sino un hito que sentó las bases para el desarrollo del béisbol profesional en el país, destacando el talento de los jugadores y la importancia de las instalaciones deportivas. Esta campaña continúa siendo recordada como un período dorado en la historia de Lidom.
Fuente: www.diariolibre.com
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