
El universo DC de James Gunn lleva dos años construyendo su primera temporada de proyectos antes de que lleguemos a algo que se vea como cine de superhéroes tradicional. Lanterns, que estrena el 16 de agosto en HBO (en España, Max), es lo opuesto de eso: es deliberadamente anti-cine-de-superhéroes en su estructura, y durante los primeros episodios, esa apuesta paga más de lo esperado. Lo analiza Gizmodo el 14 de agosto de 2026, con cinco de los ocho episodios vistos.
La promesa: dos intergalácticos policías del espacio resolviendo un crimen en Nebraska. La entrega: exactamente eso, y es suficientemente buena como para que los episodios finales decepcionen más de lo que decepcionarían en otra serie.
Qué es Lanterns y por qué existe en 2026
El Green Lantern nunca ha funcionado bien en adaptaciones live-action. La película de 2011 con Ryan Reynolds fue tan mal recibida que el propio Reynolds la convirtió en chiste en Deadpool. El problema era estructural: la mitología del Cuerpo de las Linternas Verdes (miles de policías cósmicos, guardianes alienígenas, anillos que materializan objetos con la fuerza de voluntad) es tan densa y abstracta que resulta difícil de aterrizar emocionalmente.
Lanterns resuelve ese problema eligiendo no aterrizarla, al menos al principio. La serie arranca en Rushville, Nebraska, con un caso de asesinato que parece un thriller rural americano al que de vez en cuando asoman elementos cósmicos. La geometría narrativa recuerda deliberadamente a True Detective — no por casualidad: el showrunner es Chris Mundy, que trabajó en la cuarta temporada de esa serie.
El guion coescrito por Mundy con Damon Lindelof (Lost, Watchmen, The Leftovers) y Tom King (uno de los mejores escritores de cómics de DC de los últimos años) es más inteligente de lo habitual en el género: los personajes hablan como personas, el humor es situacional en lugar de forzado, y la mitología aparece en capas en lugar de en exposiciones masivas.
El dúo que hace funcionar la serie
Kyle Chandler como Hal Jordan y Aaron Pierre como John Stewart son la razón principal para ver Lanterns. Chandler interpreta a un Hal que se está quedando obsoleto — el veterano superhéroe de EEUU que está formando al sucesor porque el trabajo ya no le corresponde a él. Para alguien que lleva años sin aparecer en nada notable desde Bloodline, es posiblemente el mejor trabajo de su carrera desde Friday Night Lights.
Aaron Pierre, conocido por la película Rebel Ridge, interpreta a Stewart como el opuesto exacto de lo que Chandler lleva al rol: taciturno donde Hal es verboso, calculador donde Hal es instintivo, físicamente imponente donde Hal confía en el carisma. Su dinámica de «maestro-estudiante irreconciliables que se respetan a su pesar» es exactamente lo que la serie necesita.
El resto del reparto incluye a Kelly Macdonald en un papel de soporte que Variety describe como «top-notch», Nathan Fillion reprising su rol de Guy Gardner de Superman (2025) en apariciones breves, y Laura Linney en un rol que tiene más peso de lo que parece al principio.
El arco que decepciona en la segunda mitad
Los críticos que vieron los siete primeros episodios de ocho coinciden: la primera mitad de la temporada establece algo excepcional y los últimos episodios no están a la altura. Gizmodo, que vio cinco episodios, captura la expectativa: «Cuando estás listo para levantarte y aplaudir lo que hasta ahora ha sido una temporada de TV exhaustiva, divertida y envolvente, algo pasa. Aún quedan tres episodios».
El patrón es familiar en series de presupuesto alto: los primeros episodios son los que atraen el talento de escribir y dirigir de primera línea, y la segunda mitad tiene que resolver todos los arcos que se han abierto bajo mayor presión de producción. Lanterns parece sufrir exactamente eso.
Lo que múltiples reseñas citan como el punto de inflexión: cuando la serie empieza a «apilar mitología y explosiones» (en palabras de Dave Nemetz para TVLine), pierde lo que la hacía distintiva. El atractivo de ver a Chandler y Pierre investigar un asesinato en Nebraska se disuelve cuando el caso se expande hacia el escenario cósmico habitual de Green Lantern.
Por qué esto importa para el universo DC de Gunn
Lanterns es el tercer proyecto del nuevo DC Universe tras los cómics previos al estreno, Superman (julio 2025, con David Corenswet) y Creature Commandos (animación de HBO). Es también el primer project de «Gods & Monsters» — la primera fase del nuevo DCU — que no es una película sino una serie de episodios televisivos.
El precedente de HBO + DC es relevante: Watchmen y The Penguin demostraron que DC puede hacer televisión de calidad. Lanterns no alcanza el nivel de Watchmen (que era una obra de autor sin precedentes) pero está más cerca de The Penguin que de la producción media del género.
Mi valoración
Lo que más me convence de Lanterns es la elección de formato. HBO apostó por hacer la serie más pequeña que la mitología permitía, al menos en los primeros episodios. Una serie de DC que se siente más cerca de Fargo que de Los Vengadores es una apuesta valiente y, en este caso, la apuesta correcta durante seis de los ocho episodios.
Lo que más me preocupa es la segunda temporada, si llega. Si la primera temporada demuestra que la mitología GL funciona mejor a escala pequeña y los últimos episodios intentan el salto a la escala grande y no aterrizan bien, ¿hacia dónde va la segunda? El dilema creativo de cómo integrar lo cósmico sin perder lo terrenal va a ser el desafío central de cualquier continuación.
Las reseñas sugieren que sí, al menos en la primera mitad
Fuente: wwwhatsnew.com
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