Luego de más de una década de formación, constancia y redescubrimiento, la actriz dominicana Lía Lockhart logró alcanzar uno de los momentos más significativos en la carrera de cualquier actor: ser protagonista de una película.
La actriz, nacida en Santiago de los Caballeros, asegura que su historia comenzó mucho antes de las cámaras profesionales, cuando aún era niña y entretenía a su familia con pequeñas obras y poemas improvisados.
A los 12 años tuvo su primer contacto formal con el teatro, cuando participó en la obra El ruiseñor y las rosas, en la que interpretó una rosa amarilla. Ese momento marcó un antes y un después en su vida.
- “Cuando yo hice por primera vez reír a todo un público ahí fue que yo dije wow esto es lo que yo quiero hacer por el resto de mi vida y dentro de un personaje, porque una cosa es ser comediante y otra cosa es hacer teatro, pero a mí lo que me gustaba era actuar, estar en la obra creando un personaje y siento que era un don que tuve desde pequeña”, contó con emoción Lockhart a Diario Libre.
En su adolescencia, Lockhart continuó desarrollándose en el teatro escolar en Santiago, donde participó en varios festivales estudiantiles. También formó parte del Teatro Juvenil de Santiago, el cual reunió a jóvenes apasionados por las artes escénicas.
El camino hacia el cine
Al entrar en edad universitaria y con el apoyo familiar, el camino hacia el cine no parecía sencillo en la Ciudad Corazón. Por esto, a mitad de su carrera en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), donde estudió Comunicación Social con mención en Audiovisual, decidió mudarse a Santo Domingo como una vía para acercarse al mundo cinematográfico.
En 2016 desarrolló siete personajes originales con historias propias y comenzó a publicar videos semanales en YouTube, un proyecto que bautizó como Líos de Lía. Se trató de una iniciativa que combinaba su vida universitaria con su labor como pasante en Panamericana Films, la empresa de comerciales y películas del productor Archie López.
“Si lo que yo tengo que hacer es estar en redes sociales para que ellos vean mi talento, bueno pues eso es lo que yo voy a hacer les voy a dar talento y les voy a dar audiencia y ahí fue donde entonces yo creé los siete personajes”, declaró.
La constancia fue clave. Durante casi dos años trabajó sin descanso hasta alcanzar sus primeros 10,000 seguidores, lo que llamó la atención dentro de la industria.
Tras ese período, en la casa productora le dieron la oportunidad de grabar varios comerciales y pudo aparecer en su primera película con un papel secundario titulada Hermanos, junto a Raymond y Miguel.
Vida en EE. UU. y nuevos retos
En paralelo a su desarrollo profesional, su vida personal también cambió. Tras mantener una relación a distancia durante años, su pareja le propuso matrimonio poco antes de la pandemia de COVID-19. El cierre global retrasó sus planes migratorios y marcó un momento emocional complejo.
“Yo pasé por algo que se conoce como el burnout… tuve que decidir qué iba a hacer con mi vida, o seguir o pausar por mi salud mental”, confesó.
Decidió detener su actividad artística temporalmente para recuperarse emocionalmente, una decisión que considera clave para su crecimiento personal.
Tras mudarse a Estados Unidos, enfrentó otro desafío: esperar su permiso laboral durante más de un año. Lejos de detenerse, reinventó su contenido digital, transformando sus personajes en historias más cortas adaptadas a Instagram y TikTok.
“¿Qué yo puedo hacer aquí y ahora con lo que yo tengo? Esa fue la pregunta que me hice”, relató.
Ese proceso creativo le permitió mantenerse activa hasta que finalmente pudo integrarse formalmente al mercado laboral estadounidense.
Queriendo volver al mundo audiovisual, Lía audicionó con BHL Castings que estaba trabajando en ese momento con la película Shotgun Wedding protagonizada por Jennifer López. También hizo parte de The Killer, dos películas dirigidas por David Fincher y grabadas en la República Dominicana, en estos dos proyectos cinematográficos tuvo papeles secundarios.
Protagonista en La vida chueca
Sin embargo, el momento que considera más significativo llegó recientemente, cuando fue elegida como protagonista de una película dominicana dirigida por Manny Pérez, bajo el nombre de La vida chueca.
Para ella, regresar a su tierra natal como protagonista tuvo un significado emocional profundo. “Yo me siento realizada… esto es lo que definitivamente me coloca como actriz dominicana”, afirmó.
La experiencia de trabajar con Manny Pérez la describe como una verdadera escuela profesional. “Una maravilla, una clase, un masterclass… lo reconozco como un mentor para mí”, aseguró.
Aunque reconoce que en Estados Unidos existen mayores oportunidades laborales y recursos, considera que el cine dominicano le permite mostrar su esencia con mayor autenticidad.
Fuente: www.diariolibre.com
Descubre más desde Noticias breves
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Comentarios de Facebook