La Vega, República Dominicana.- El obispo de La Vega, monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, instó este jueves a fortalecer las familias y proteger a los más vulnerables en su homilía durante la celebración eucarística por el Día de Nuestra Señora de las Mercedes en el Santuario del Santo Cerro. El religioso enfatizó la necesidad de construir una sociedad basada en la paz, el respeto y la convivencia.
Romero Cárdenas abordó el impacto de la violencia en las familias, señalando que tanto las víctimas directas como sus seres queridos sufren las consecuencias de los actos delictivos. “La violencia trae muchas víctimas. Es víctima aquel que ha sido agredido, es víctima la familia del agredido. Es víctima también la familia de la persona que ha delinquido”, declaró.
El obispo subrayó que quienes cometen delitos deben enfrentar la justicia, pero que la privación de libertad no elimina su dignidad. “Hay que responder a la justicia y hay que exigir que los hombres y mujeres que han delinquido paguen su culpa. Pero no pierde por ello su dignidad”, afirmó, abogando por condiciones dignas y oportunidades de rehabilitación para los internos.
Romero Cárdenas también hizo un llamado a la atención de las condiciones en los centros penitenciarios, mencionando problemas de sobrepoblación y la desconexión de los internos con sus familias. Indicó que los programas de rehabilitación son cruciales para evitar la reincidencia delictiva.
Durante su homilía, el obispo reiteró la importancia de prestar atención a las familias, los jóvenes y las personas en situación de vulnerabilidad. “Hay que llenar las tinajas. Tenemos que seguir acompañando a las familias, a los enfermos, el acompañamiento a los jóvenes y la presencia junto a las personas encarceladas”, expresó, citando el relato bíblico de las bodas de Caná.
La celebración eucarística, que reunió a cientos de peregrinos, también contó con la presencia de la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, así como de autoridades locales. Romero Cárdenas pidió oraciones por quienes tienen responsabilidades públicas, instándolos a trabajar por el bien común y atender las necesidades de la población.
El obispo concluyó enfatizando la vitalidad de la familia como un espacio de protección y acompañamiento en tiempos de dificultad, reafirmando su compromiso con el bienestar de quienes enfrentan situaciones adversas.
Fuente: www.diariolibre.com
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