
La dirección de Renault abandonó este jueves la mesa de negociación del convenio colectivo para sus fábricas de Valladolid y Palencia tras diez reuniones sin acuerdo, y anunció la suspensión de la adjudicación de vehículos para España, abriendo la puerta a que la nueva plataforma de eléctricos vaya a parar a otros países del grupo como Turquía o Marruecos. La decisión pone en el aire el futuro de los 6.000 empleos que dependen de ambas plantas.
Fuente: www.elperiodico.com
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