Babe Ruth: el legado humanitario del ícono del béisbol

Babe Ruth: el legado humanitario del ícono del béisbol Babe Ruth: el legado humanitario del ícono del béisbol

Nueva York, Estados Unidos.- Babe Ruth, conocido como el «Sultán de la Estaca», dejó una huella imborrable en el béisbol y en la sociedad. En 1927, mientras los líderes de Kansas City lo esperaban para un almuerzo, él se encontraba en un hospital, sosteniendo a un bebé enfermo.

La conmovedora imagen de Ruth, captada por un fotógrafo, se volvió icónica y apareció en las portadas de periódicos afroamericanos, enviando un fuerte mensaje de esperanza en una era de profunda segregación racial.

Fuera del terreno de juego, Ruth era conocido por su estilo de vida rebelde. Sin embargo, el periodista Bill Slocum destacó un aspecto a menudo pasado por alto: por cada foto pública con un niño enfermo, Ruth realizaba cincuenta visitas en privado, sin la compañía de reporteros o cámaras. Esta compasión provenía de su propia infancia difícil.

A los siete años, Ruth fue enviado a la Escuela Industrial St. Mary’s para Niños en Baltimore, donde pasó doce años. Allí, conoció al hermano Matías, quien se convirtió en la figura paterna que nunca tuvo.

Matías le enseñó a leer, jugar béisbol y a creer en sí mismo. Ruth reconoció más tarde que este monje le salvó la vida y lo mantuvo alejado de la delincuencia.

En octubre de 1926, un niño de once años llamado Johnny Sylvester sufrió un accidente que lo dejó gravemente herido. Durante la Serie Mundial, Ruth se enteró de su situación y le envió pelotas de béisbol firmadas, prometiendo que batearía un jonrón para él.

En un partido contra los Cardenales, cumplió su promesa al conectar tres jonrones, y después visitó a Johnny en el hospital. Esta historia se convirtió en un símbolo de su generosidad.

Veinte años después, la vida de Ruth se vio marcada por la adversidad nuevamente. En 1948, le diagnosticaron un tumor en el cuello, y el hombre que había dedicado su vida a ayudar a niños enfermos se encontró enfrentando su propia mortalidad. A pesar de su enfermedad, continuó brindando apoyo a quienes lo necesitaban.

En mayo de 1947, fundó la Fundación Babe Ruth, destinando el diez por ciento de su fortuna para ayudar a niños desfavorecidos a acceder a atención médica y equipamiento deportivo.

Ruth falleció el 16 de agosto de 1948, a los cincuenta y tres años, en el Hospital Memorial de Manhattan, que más tarde se transformó en el Memorial Sloan Kettering, un centro destacado en el tratamiento de niños con cáncer.

La historia de su vida va más allá de los escándalos y el estilo de vida desenfrenado; se recuerda su capacidad de dar, sus silenciosas visitas a hospitales y su dedicación a ayudar a los más vulnerables.

Así, el verdadero legado de Babe Ruth no solo reside en sus logros deportivos, sino en el impacto humano que dejó, un ejemplo que deben seguir los jugadores de béisbol actuales.

Fuente: www.diariolibre.com

Comentarios de Facebook


Descubre más desde Noticias Breves

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta