Santiago, República Dominicana.
La cantidad de niños y adolescentes en situación de calle en Santiago ha generado preocupación entre las instituciones que trabajan con esta población vulnerable, debido al aumento de casos identificados en el municipio. En los primeros seis meses de 2023, la fundación Acción Callejera ha registrado a 60 menores que permanecen en las calles, cifra que supera los 47 casos contabilizados durante todo el año pasado.
Eduardo Cruz, coordinador del Programa de Intervención en Calle de Acción Callejera, detalló que los 60 menores identificados están siendo atendidos por la institución. Sin embargo, advirtió que la cifra podría ser mayor, ya que el levantamiento de información se centra principalmente en el casco urbano de Santiago. De estos menores, 35 son de nacionalidad haitiana y muchos llegaron al país solos o acompañados por otro menor, sin familiares que puedan hacerse cargo de ellos.
Cruz señaló que varios de estos niños, especialmente los extranjeros, duermen debajo de elevados, puentes u otras estructuras, lo que los expone a múltiples riesgos. «Dormir en la calle es una dificultad y un riesgo», afirmó el trabajador social, al mencionar los peligros de consumo de narcóticos, maltrato y violencia sexual a los que pueden estar sometidos.
Acción Callejera realiza un proceso de identificación e intervención social para determinar las razones por las cuales los menores permanecen en la calle, localizar a sus familiares y establecer las acciones necesarias para garantizar su protección y el retorno a un entorno seguro. La institución trabaja de la mano con el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), al que son referidos los menores que carecen de familiares o que requieren atención especializada.
En el caso de los menores haitianos sin familiares en República Dominicana, se busca establecer contacto con instituciones en Haití para facilitar su reunificación familiar. Sin embargo, Cruz indicó que algunos de estos niños regresan al país poco después de ser reunificados.
La presencia de menores en las calles es notable en áreas de alta concentración de personas, como el área monumental, semáforos, supermercados y comercios. Según Cruz, es común encontrar a niños vendiendo flores, paletas, limpiando cristales o solicitando dinero. «Donde quiera que hay un semáforo, comercios y supermercados hay un niño afuera pidiendo en la calle», sostuvo.
Ante el aumento de casos, Acción Callejera también desarrolla programas dirigidos a prevenir que niños de comunidades vulnerables se incorporen a la dinámica de calle. La fundación trabaja con entre 450 y 500 menores mediante programas de alfabetización, acompañamiento educativo y acciones para evitar la deserción escolar.
El incremento en el número de menores en situación de calle se atribuye a una combinación de factores, como la pobreza, la migración haitiana, la falta de educación y la negligencia familiar. En el caso de los menores dominicanos, se identifican situaciones de vulnerabilidad vinculadas a las condiciones familiares y sociales en las que viven.
La viceministra de Interior y Policía, Ángela Jáquez, explicó que la cantidad de menores en las calles es dinámica y puede aumentar en períodos específicos, especialmente durante las vacaciones escolares. Diferenció entre los niños que están «en la calle» de manera circunstancial y aquellos que se encuentran «en condición de calle», estos últimos con niveles de vulnerabilidad mucho mayores, ya que pueden dormir en espacios públicos y carecen de protección familiar. «Son números dinámicos, no son números estáticos», destacó la funcionaria.
Como parte de las acciones preventivas, el Ministerio de Interior y Policía, junto al Ministerio de Educación, impulsa el programa Escuela Abierta, que busca mantener a los niños vinculados a actividades deportivas, educativas y recreativas durante los períodos sin clases. Esta estrategia pretende ofrecer alternativas a las familias que trabajan y no tienen con quién dejar a sus hijos.
La vicealcaldesa de Santiago, Mariana Moreno, indicó que el Ayuntamiento debe coordinar acciones con Conani ante los casos de menores que realizan actividades como limpiar vidrios en las calles. Subrayó que no se pueden aplicar medidas drásticas contra los menores, quienes requieren una evaluación integral de su situación familiar. Moreno agregó que Conani realiza evaluaciones psicológicas y sociales para determinar las condiciones de vida de cada menor y decidir si es apropiado su retorno al hogar o la intervención de otras instituciones.
Mientras tanto, los niños en condición de calle representan una realidad que exige la implementación de políticas sociales y estatales efectivas, orientadas a reducir esta problemática y garantizar su protección y bienestar.
Fuente: www.diariolibre.com
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