Este dato revela que 98 de cada 100 estudiantes dominicanos terminan la primaria sin dominar las competencias matemáticas básicas, según el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2026 (GEM 2026). Preocupa que este porcentaje no ha variado en casi diez años, manteniéndose en el 2 % desde 2015, lo que el informe califica como un “estancamiento crítico estructural”.
A pesar de esta situación, otros indicadores de acceso y finalización educativa en el país muestran mejoras significativas. Entre 2015 y 2024, la participación de niños en educación organizada un año antes del ingreso oficial a primaria aumentó del 86 % al 93 %. La tasa de finalización de primaria también creció, pasando del 90 % al 96 %, mientras que la secundaria baja pasó del 83 % al 89 %. El crecimiento más notable se observó en secundaria alta, donde la proporción de estudiantes que completan este nivel aumentó del 56 % en 2015 al 64 % en 2024.
El informe resalta una contradicción fundamental en el sistema educativo dominicano: aunque un mayor número de estudiantes avanza y termina sus ciclos, una parte considerable no adquiere las competencias esenciales durante este proceso.
En lectura, se ha registrado una evolución diferente. El porcentaje de estudiantes que alcanzan el nivel mínimo de competencia al finalizar la primaria se duplicó, pasando del 8 % en 2015 al 16 % en 2024. A pesar de esta mejora, el informe advierte que el avance proviene de una base muy baja, lo que significa que aproximadamente 84 de cada 100 estudiantes aún no alcanzan el nivel mínimo de lectura al concluir la primaria.
Las dificultades en el aprendizaje persisten a niveles posteriores. En secundaria baja, utilizando resultados de PISA 2022, solo el 25 % de los estudiantes alcanzan el nivel mínimo de competencia en lectura y apenas el 8 % en matemáticas. El documento concluye que la calidad académica es “el reto nacional más crítico” del sistema educativo dominicano hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 para 2030.
Aunque los resultados de aprendizaje son preocupantes, el sistema educativo dominicano ha mostrado avances en la capacidad de llevar a los alumnos hasta el final de cada ciclo. En primaria, la tasa de finalización alcanzó un 96 % en 2024, superando a Brasil (93 %) y Paraguay (95 %), aunque se encuentra por debajo de México, Argentina, Costa Rica y Uruguay. En secundaria baja, el país también logró un 89 %, al igual que Brasil y México. En secundaria alta, la finalización fue del 64 %, superando a varios países de la región.
Sin embargo, los avances no son equitativos entre géneros. La brecha de género en la finalización de secundaria alta, favorable a las mujeres, aumentó de 15.1 puntos porcentuales en 2015 a 17.3 puntos en 2024. Este incremento es considerado una señal del rezago masculino, lo que sugiere la necesidad de implementar políticas específicas de retención enfocadas en los jóvenes varones.
A la par de los problemas de aprendizaje, otro dato preocupante es el aumento en la proporción de niños y jóvenes fuera del sistema educativo. En primaria, esta tasa pasó del 6 % en 2015 al 9 % en 2024, afectando a aproximadamente 106,000 niños. En secundaria baja, la tasa se incrementó del 4 % al 12 %, con cerca de 48,000 adolescentes fuera del sistema. El incremento más significativo se observa en secundaria alta, donde el porcentaje aumentó del 20 % al 31 %, lo que equivale a alrededor de 244,000 jóvenes.
El documento relaciona este fenómeno con la “paradoja de la repetición de grados”. A medida que se reduce la repetición, quienes permanecen matriculados avanzan más rápidamente, mejorando las tasas de finalización. Sin embargo, aquellos que abandonan dejan de estar registrados en grados repetidos y aparecen con mayor rapidez en las estadísticas de población fuera de la escuela.
Uno de los avances destacados en el informe se refiere a la primera infancia. La tasa de participación un año antes de iniciar la primaria subió del 86 % en 2015 al 93 % en 2024. El reporte señala que se ha eliminado la disparidad de acceso entre los hogares del quintil más pobre y aquellos del quintil más rico en este nivel educativo. Con una cobertura del 93 %, el país se posiciona al mismo nivel que Brasil y cerca del 94 % de Argentina.
Los resultados reflejan un sistema educativo que ha logrado incluir a más estudiantes hasta la finalización de sus ciclos, pero enfrenta el desafío crítico de asegurar que este proceso de permanencia y graduación también implique un aprendizaje efectivo. En particular, en matemáticas, donde después de casi diez años el indicador se mantiene inalterado: solo dos de cada 100 estudiantes logran el nivel mínimo requerido al culminar la primaria.
Fuente: www.diariolibre.com
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