Katmandú, Nepal.- Una avalancha de agua, hielo y rocas resultante del colapso de un glaciar el pasado 26 de agosto, alcanzó la frontera entre Nepal y el Tíbet a una velocidad de 188 kilómetros por hora, según un informe del Gobierno publicado este lunes. La evaluación revela que el desastre ocurrió a las 08:37 hora local (02:52 GMT), cuando una masa de hielo y roca de dos kilómetros cuadrados se desprendió en la montaña Langtang Lirung, situada a 5,200 metros de altitud.
La caída vertical de entre 1,200 y 2,000 metros impactó en el fondo del valle del río Lhende Khola, generando una colisión que fue registrada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) como un evento sísmico equivalente a un terremoto de magnitud 5.2. Este impacto provocó un taponamiento inmediato del cauce del río con los escombros, lo que creó una presión extrema que rompió el dique en cuestión de minutos.
El informe detalla que la violencia del agua destruyó estaciones hidrológicas en su trayecto, incluyendo las de Rasuwagadhi, Syabrubesi, Betrawati y Phurke Khola. La alerta de la División de Pronóstico de Inundaciones llegó 20 minutos tarde, pues las autoridades no fueron informadas de la riada hasta las 09:00, después de que las estaciones de monitoreo dejaran de transmitir sin haber alcanzado los niveles de peligro.
A las 09:05, se emitió el primer aviso de evacuación a través de 678,295 mensajes SMS, aunque para ese momento la riada ya había comenzado a devastar la zona durante más de veinte minutos. La avalancha continuó su recorrido por varias horas, alcanzando su pico máximo en la estación de Devighat a las 16:00, con un volumen estimado de 20 millones de metros cúbicos de agua.
El informe también menciona la formación de dos grandes lagos temporales, resultado del colapso y la crecida del agua. «Estos lagos recién formados representan posibles peligros secundarios que podrían generar crecidas repentinas adicionales si fallan las barreras naturales», advirtió el reporte.
Ante la destrucción de la red de medición tradicional, las autoridades nepalíes han instalado, por primera vez, un sistema de videovigilancia en tiempo real en la zona fronteriza de Timure para monitorear el comportamiento del río y prevenir futuros desastres.
Fuente: www.diariolibre.com
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